Desmontando mitos sobre las casas de entramado ligero

Cuando se habla de casas de entramado ligero, muchas personas tienen dudas sobre su durabilidad y seguridad. A lo largo de los años, han surgido varios mitos que generan desconfianza: que no duran, que la humedad las destruye, que los bichos se las comen o que son más inseguras que otros tipos de construcción. ¡Nada más lejos de la realidad! En este artículo, vamos a desmontar estas creencias con información clara y argumentos sólidos.

Mito 1: «Las casas de entramado ligero no son duraderas»

Uno de los mitos más extendidos es que las casas de entramado ligero tienen una vida útil muy corta. Sin embargo, esto no es cierto. Una vivienda construida con este sistema tiene una vida útil de más de 100 años, igual que una casa de hormigón.

De hecho, el casco antiguo de todas las ciudades en España, están construidos con vigas de madera y siguen en pie después de más de dos siglos. Esto demuestra que la durabilidad de la madera bien tratada y utilizada correctamente en la construcción es incuestionable.

Mito 2: «La madera se pudre con la humedad»

Otro miedo común es que la madera utilizada en la construcción se deteriora por la humedad. Sin embargo, este problema solo ocurre si la madera no ha sido tratada adecuadamente.

En la construcción de entramado ligero se emplea madera laminada con un contenido de humedad inferior al 12%, lo que impide la proliferación de hongos y podredumbre. Además, los sistemas de ventilación y barreras antihumedad garantizan que la madera se mantenga en perfecto estado.

Para poner un ejemplo extremo, la ciudad de Venecia está construida sobre pilotes de madera que llevan siglos sumergidos en el agua, y Venecia sigue en pie. La clave está en la calidad del material, el tratamiento adecuado, y en la instalación correcta, algo que en la construcción moderna está totalmente controlado.

Casas eficientes y sostenibles construidas con módulos de entramado ligero de madera

Mito 3: «Las termitas y la carcoma pueden destruir la estructura»

Otro temor común es que la madera es vulnerable a insectos como termitas o carcoma.

Por un lado, la madera con un nivel de humedad tan bajo como el que tiene la madera que se utiliza en este tipo de construicción, como el tratamiento que hoy en día se hace en este tipo de maderas hace que la carcoma y termitas no la afecte.

De hecho, el hormigón y el ladrillo también pueden sufrir daños con el tiempo, ya sea por humedad, fisuras o asentamientos en el terreno. Como cualquier vivienda, una casa de entramado ligero requiere un mantenimiento adecuado, pero no es más propensa a problemas que otros tipos de construcción.

Mito 4: «No son seguras contra incendios«

Cuando pensamos en madera y fuego, es fácil imaginar un gran riesgo. Sin embargo, la realidad es distinta.

La madera laminada utilizada en estas construcciones tiene un comportamiento predecible ante el fuego: en caso de incendio, forma una capa carbonizada en la superficie que actúa como aislante natural, retrasando la combustión y protegiendo la estructura. A diferencia del acero, que pierde resistencia de forma impredecible cuando se calienta, la madera conserva su estabilidad estructural por más tiempo, permitiendo una evacuación segura.

Además, las casas de entramado ligero cumplen con estrictas normativas de seguridad contra incendios, incorporando sistemas de protección como revestimientos ignífugos y barreras cortafuegos.

Casas eficientes y sostenibles construidas con módulos de entramado ligero de madera

Conclusión: una elección segura, duradera y sostenible

Las casas de entramado ligero no solo son una opción eficiente y ecológica, sino también segura y duradera.

Gracias a los tratamientos modernos de la madera, los sistemas de aislamiento y los avances en la construcción, estas viviendas ofrecen una calidad de vida excepcional sin los problemas que se suelen asociar a ellas.

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